May es una historia de verdadero terror. Durante la edad media el hombre vivió atemorizado por las criaturas que habitaban las montañas y los bosques, lejos de la civilización, escondidos de la luz del día y la mirada de Dios; después cuando el hombre se industrializó los monstruos se metieron a los sótanos, en los armarios y debajo de las camas; pero ahora los monstruos están aún más cerca, dentro de nosotros mismo, en los lugares inexplorados de nuestra psique (o la de tu mamá, tu vecino o tu exnovia) esperando para ser liberados y atacar.
Argumento May es una chica sin amigos, aficionada a crear sus propias muñecas y a coser su propia ropa. Trabaja en un veterinario con Polly, una lesbiana que le tira los trastos, y sueña con encontrar al hombre de su vida. Conoce a Adam, un chico guapo cuyas manos la fascinan. Entablan una relación pero la cosa no funciona. May contrariada por su incapacidad de encontrar amigos, decide seguir el lema que le enseño su madre cuando era pequeña: "Si no logras encontrar un amigo, créalo.
Ficha Técnica Pais: USA Año: 2002 Duración: 93 min. Dirección: Lucky Mckee Guión: Lucky Mckee Intérpretes: Angela Bettis, Jeremy Sisto, Anna Faris, James Duval, Nichole, Hiltz, Kevin Gage, Nora Zehetner, Jesse Hlubik, Mike McKee
May, película que impactó en el pasado festival de Sitges, donde se llevó los galardones al mejor guión y a mejor actriz. Es duro ver como en este país se maltrata al cine de terror, ya que son pocas las películas de este género con un mínimo de calidad que se estrenan al año, y cuando lo hacen –como es este caso, o como ocurrió con Dark Water- pasan prácticamente desapercibidas. Lucky McKee aborda desde el primer mínuto una historia fascinante, una mezcla entre Frankenstein y una película de Dario Argento. Del primero toma la historia y del segundo el toque gore que impregna la segunda parte del film. Angela Bettis –que ha interpretado el papel de Carrie en la serie de televisión- está impresionante en su papel de May, haciendo totalmente creíble su papel de patito feo vengativo. Los secundarios, en especial Anna Faris, cumplen sin problema con su cometido.
Podríamos decir que May es la versión gore de Amelie, ya que ambas lo único que pretenden es satisfacer a los demás, hacerlos felices. Por ello, May satisface los juegos sexuales de Polly, o muerde el labio de Adam y luego se restriega su sangre por el cuello.
Especialmente sobrecogedoras son la escena final -no recomendable para estomagos delicados-, y el momento en que la muñeca –y May- se liberan al caer su vitrina al suelo.
Una película altamente recomendable para los fanáticos del cine de terror, y sobre todo, para los amantes del cine de Argento.
No esperes ver efectos visuales impactantes, ni largas escenas de suspenso, ni misterio alguno, la historia de May es directa y sin misterio, puesto que junto a May, el espectador vive la creación del monstruo, el que habita dentro de ella y lo mejor, y lo verdaderamente terrorífico es que no es algo imposible de ocurrir, tu podrías tener una May en tu salón de clase, en tu oficina, hasta tu mismo podrías ser una May en potencia…
Dejar claro que esto no es el remake --de los crimenes de tollbox --,esta pelicula la unica similitud que tiene con la otra mencionada es que el asesino utiliza toda clase de herramientas para matar a sus victimas,en referente a la pelicula yo diria que es entretenida pero tampoco se puede esperar una joya,a hooper en esta filmacion le veo flojo,no es una mala pelicula pero tratandose de este director la verdad me esperaba bastante mas,en conclusion una pelicula normalita,que me dejo un tanto frio
Argumento Nell y su marido Steven se transladan a un viejo bloque y co-mienzan a restaurarlo. Será a partir de ese momento cuando comiencen a sucederse una serie de macabros asesinatos. ¿Qué terrible secreto esconde ese edificio? Nell está dispuesta a llegar hasta el final del misterio cueste lo que cueste.
Ficha Técnica Pais: Mexico
Año: 2003
Duración: 95 min.
Dirección: Tobe Hooper
Guión: Jace Anderson
Intérpretes: Angela Bettis, Brent Roam, Marco Rodríguez, Rance Howard, Juliet Landau, Adam Gierasch, Greg Travis
La clave para entender Toolbox Murders se ofrece apenas comienza, cuando surge ante nosotros una “advertencia” acerca de la ciudad de Hollywood y la gente que sencillamente desaparece en ella, presa de la ilusión del estrellato y condenada a un rotundo fracaso. Y es precisamente un grupo de fracasados lo que vive en el edificio Lusman Arms, antigua gloria de la ciudad. Lo que antes fue un lujoso lugar frecuentado por estrellas ahora es una ruina que prácticamente vive en obras, causando numerosos problemas a los ya de por sí patéticos vecinos, desde el risible aspirante a actor que no puede ni siquiera aprenderse un guión hasta la ex–gorda obsesionada con su nuevo físico, pasando por la pareja de frikis que vive martirizándose en un ciclo sadomasoquista de maltratos y reconciliaciones. Entre todos estos casos clínicos destaca el joven matrimonio de Steve y Nell Barrows, dos jóvenes que buscan desesperadamente establecerse en la ciudad, aunque en su caso no se trata de aspiraciones artísticas, sino del nada desdeñable propósito de llevar una vida normal. “Normal” es precisamente lo que no van a tener, ya que después de un par de misteriosas desapariciones, Nell comienza a sospechar que no todo en el edificio es lo que parece, comenzando con los extraños símbolos de brujería y cábala que hay por todas partes. Poco a poco irá desentrañando la historia del inmueble y de su más siniestro habitante, quien últimamente ha hecho rodar más de una cabeza.
La dirección de Tobe Hooper es algo que le ha hecho muy bien a esta película. Desde La matanza de Texas (1974), este director no había vuelto a ofrecernos una historia donde el peligro estuviese presente de una forma tan palpable a través de los decorados. El edificio es, en sí mismo, un personaje más, un sitio sucio que alberga numerosos secretos, con evidentes guiños a otras películas de comunidades endemoniadas como El inquilino (1976) o El bebé de Rosemary (1968), ambas de Roman Polanski. La brutalidad de los crímenes del misterioso asesino es asimismo digna de los mejores tiempos del director, quien no escatima en mostrarnos cuando detalle escabroso se encuentre, especialmente en ese clímax que casi se convierte en una pesadilla. También ayuda muchísimo una actriz como Angela Bettis, cuya presencia resulta bastante contundente para alguien de apariencia tan frágil.
El único fallo de la película es, quizá, no explotar al máximo todo el potencial de las lecturas que ofrece. El edificio en el que viven Nell y Steve es un símbolo de todo Hollywood, un lugar que en alguna ocasión amparó las ilusiones de aquellos que venían a él y que ahora los devora literalmente. Les propongo una cosa: traten de ver las marcas esotéricas del edificio no como lo que son, sino como lo que fueron. Ahí, precisamente en ese “pretérito” de las cosas, se esconde la clave de la película. Eso sin nombrar al asesino, un ser que (en más de una forma) nace de la muerte. Y con esto temo haber dicho demasiado. Tan sólo desearía que los creadores de esta película hubiesen tenido un poco más de valor a la hora de lanzar estas ideas. Es una lástima, porque Hooper no había creado un ambiente así en muchos años.
En fin, una película slasher en toda la regla, pero que esconde el potencial de algo más interesante. Las diferencias entre la versión original y el remake de Toolbox Murders se deben quizá al cambio de concepción que ha habido en cuanto a lo que era y es Hollywood: de “máquina de sueños” a “vertedero del Diablo”. Puede que yo me esté inventando todo esto, pero como regreso de Hooper no está tan mal, aunque es evidente que todavía le falta mucho al creador de Leatherface para volver a estar en forma.
Sick Girl es la decima cinta de Masters of horro. Interesante historia de un insecto parasito con muy mala leche. El que no hayan usado efectos digitales y sea todo fisico le da un toque diferente y ochentero muy bueno. Una mujer que trabaja con insectos recibe uno muy extraño, que al final resulta ser muy peligroso. Las interpretaciones justitas pero bien y la historia mejorable en ciertos aspectos pero se hace entretenida.
Argumento Del director de May y The Woods. Ida, una entomóloga obsesionada con el objeto de su estudio, los insectos, conoce a una chica llamada Misty, que habitualmente se sienta a dibujar cerca del laboratorio donde trabaja y con la que comenzará un affair. Por otro lado, Ida recibe en su domicilio un paquete que contiene una especie indeterminada de insecto. Ella no quiere espantar a Misty, tal y como ocurrió con sus anteriores conquistas, y por ello trata de esconder su colección de insectos, pero su nueva y desconocida adquisición logrará escapar de su caja…
Lucky McKee es joven (o eso me gusta pensar a mí, que soy un pelín mayor que él), dirigió “May” (2002), la película con la que se dio a conocer, con sólo veintisiete años, y sin contar este Masters of Horror para televisión, desde entonces sólo ha hecho otro largometraje: El bosque maldito (The Woods, 2006). Dos películas son pocos argumentos materiales para poder afirmar que estemos ante un verdadero maestro del horror, y su definitiva influencia y posición dentro del género aún está pendiente de determinarse en función de lo que haga en los próximos pasos. Sí que parece pertinente, sin embargo, decir aquello de que es una de las más frescas e interesantes promesas de la actualidad, al menos ese crédito le rentan estos primeros largometrajes, el primero de los cuales, “May”, consiguió deslumbrarnos al revitalizar con vigor y personalidad la vieja fórmula de la explosión de locura del freak incomprendido, creando uno de los mejores personajes del moderno cine de terror, entrañable, encantador e inquietante a partes iguales; y en el segundo, “El bosque maldito”, aún siendo irregular e inferior al primero, configurando un respetable cuento de terror con reminiscencias del “Suspiria” (1977) de Dario Argento en nueva clave de Hansel y Gretel. Pero a pesar de tener tan poco material suyo, lo que llama la atención de estos dos films y en lo que Sick Girl, este episodio de Masters of Horror, vuelve a reincidir, es en una cosa: todos tratan en realidad de lo mismo, la protagonista siempre es una chica, una chica distinta, particular por un motivo o por otro, incomprendida y solitaria, con un mundo interior rico cargado de sentimientos y potencial para el afecto, pero a la que su rareza condena a un rincón tétrico y oscuro al borde mismo de nuestra sociedad. En “May” McKee se encontró por primera vez con Angela Betties, actriz tan joven como él/nosotros de variopinto bagaje hasta entonces, de trabajar con Franco Zeffirelli (“La novicia”) a Chuck Russell (“La bendición”), que con su belleza difícil de clasificar y el contraste contundente de algunas de sus acentuadas facciones, encarna mejor que nadie el físico de esa chica extraña de sus historias. Betties es May, y junto a su director y amigo se encargó de que todos cayéramos a sus pies. Respecto a este personaje y esta película, se trata de un ser calificable sin pestañeo como timburtoniano, como un “Eduardo Manostijeras” (Edward Scissorhands, 1990) en femenino y cuya diferencia es mental en vez de física. Pero mientras que en las películas de Tim Burton la oscuridad no es más que la aplicación de una estética gótica sobre un mensaje positivo, el universo de las chicas raras de Lucky McKee es mucho más trágico, más estremecedor, más propio, en definitiva, de un auténtico cine de terror, género que el director de “Bitelchús” (Beetle Juice, 1988) y “Ed Wood” (1994) siempre bordea pero nunca aborda, ni tan siquiera en “Sleepy Hollow” (1999). Para McKee, sin embargo, esta alegoría terrible sobre la dificultad de la búsqueda del amor pasada por adaptación del mito de Frankenstein de Mary Shelley, se tamiza con la influencia de la frustración y el pesimismo adolescente del grunge de Nirvana (la pulsión extreme del I hate myself, and I want to die), y la historia del patito feo no acaba en cisne, sino a lo “Carrie” de Stephen King, más acorde con la tenebrosidad de otros intensos puntos de vista contemporáneos sobre el cine teenager, como “Donnie Darko” (2001, de Richard Kelly). “El bosque maldito”, una película que tuvo muchos problemas de distribución, que se gestó en 2003-2004 pero que, atrapada en el limbo de Sony tras su adquisición por parte de MGM, no se estrenó hasta 2006, supone una continuación coherente, tal vez demasiado coherente, sobre esta manera de ver la fantasía cotidiana como un cuento de hadas (y brujas) a partir de los ojos de la muchacha extraña. Aunque Angela Betties fue sustituida por Agnes Bruckner, también su personaje es otra chica distinta, otra desubicada y maldita, ésta con poderes psíquicos y telequinéticos, lo que alguien consideraría una "brujita", y unos problemas brutales de adaptación a las instituciones escolares en los que sus padres la confinan, abandonada y falta de amor (su padre, por cierto, está interpretado por Bruce Campbell). El personaje de Bruckner demuestra a lo largo de toda la película una gran fortaleza, altanera, desafiante, “encarcelada” en un victoriano colegio interno para señoritas en medio de un siniestro bosque con secreto, se enfrenta a una conspiración diabólica e incluso a las niñas chungas que tratan de hacerle la vida imposible. Se echa una amiga y en seguida la pierde. Pero en todo momento es evidente su necesidad de abrirse, su anhelo de un poco de apoyo, de calor por parte de alguien. Una pretensión a la que sus habilidades y su rápida percepción de las fuerzas mágicas que se mueven en el colegio, la impiden alcanzar. Y ahora Sick Girl, realizada durante el “cautiverio” de “El bosque maldito” terminada pero inédita, que nos trae no a una, sino a dos chicas raras, Ida Teeter y Misty Fall, que se conocen y se enamoran. Vuelve Angela Betties como Ida, de la que a pesar del paréntesis en su último film, Lucky McKee no se ha separado, de hecho ha sido el padrino, guionista y protagonista del primer film de ella como directora: “Roman” (y bueno, si McKee “le ha puesto los cuernos creativos” con la Bruckner, no olvidemos que ella también ha andado haciendo otras cosas, como el remake televisivo de “Carrie” o “The Toolbox Murders” con Tobe Hooper). Aquí el factor diferencial de su personaje es algo más light, pero no quita para que le cueste establecer relaciones como si de una apestada se tratase: para empezar, en este caso Betties interpreta a una mujer lesbiana, pero por encima de eso más duro y característico es su condición de friki de los insectos, entomóloga de profesión y coleccionista de bichos de afición, a los que pone nombre y que incluso deja sueltos por su casa, para horror de vecinos y casera. Las mujeres la encuentran extraña, pocas de las que se liga en locales de ambiente superan la prueba de ir a su casa, salen despavoridas y no vuelven a llamarla, encontrando muy mal síntoma en estos pequeños compañeritos de piso (decenas de arañas, coleópteros, insectos hoja, gusanos, etc.). Por lo demás, es una mujer muy nerviosa y tímida, pero encantadora, muy viva, dulce y con una inmensa personalidad y (otra vez) una enorme carencia de cariño. Respecto a Misty Fall, es otra solitaria y excéntrica muchacha, de aire hippie y que desde el primer vistazo encontramos en actitud tan extraña como estar sentada en el suelo, a las puertas del laboratorio, haciendo ociosos dibujos con los que expresa sus sentimientos.
El papel de Misty recae nada más y nada menos que en Misty Mundae, y si no sabes quién es, yo te lo cuento en una nota al pie de esta página: (1). “Sick Girl” es el menos angustioso de los trabajos de McKee, el único en el que la protagonista solitaria resulta correspondida: es, de hecho, una historia de amor entre ambas mujeres. Comparado con “May” y con “El bosque maldito”, “Sick Girl” es el menos oscuro, el más luminoso, si “May” ya contenía innegables elementos de comedia negra, este capítulo es todo él ligero y pretendidamente chispeante; el final, de hecho, es prácticamente un chiste gráfico. Claro que no todo es un camino de rosas para Ida y Misty, si no esto no sería la serie que es, y no podríamos hablar de “horror”: Ida recibe desde Brasil un extraño insecto de gran tamaño, que al picar a su recién encontrada pareja, toma posesión de ella y la va mutando tanto psicológica como físicamente. Tal vez la purulenta transformación de Misty en una auténtica mujer-insecto sea un impedimento grave para su relación; o tal vez no. Lo más interesante de este telefilm se encuentra en los personajes, en la manera en la que McKee los trata y las actrices los construyen. Si resulta un film entretenido e incluso interesante a ratos, es gracias al carisma de las dos mujeres, y muy especialmente al de Angela Betties. Es una especie de acercamiento en clave de cómic EC (la historia podría haber salido en un “Creepy”, o ser cualquier adaptación de las que ofrece la serie “Historias de la cripta”) a la comedia romántica, lo que a uno como espectador le interesa y le preocupa, es que Ida consiga su amor, que no se le rompa el corazón (otra vez), y cuando la sombra de la desgracia se cierne sobre ella en forma del insecto mutador, el único interés del episodio se basa en cuanto tiempo tardará en darse cuenta, incluso casi más que en qué hará entonces (el sangriento climax es bastante rápido). Quisiera insistir en este punto: hay otras historias de amor gore o truncado por una trama de terror o ciencia ficción: Romeos y Julietas separados por epidemias zombie (“Braindead”) o por la mismísima muerte (“Mortal Zombie”, “Zombie Hooneymoon”, etc), por posesiones infernales (“Evil Dead”) que te obligan a decapitar a tu novia o a defenderte con una bate de baseball de tu marido y padre de tu hijo (“El resplandor”), a sospechar que él ya no es quién solía ser de novios (“I Married a Monster from Outer Space”), o que siéndolo te ha vendido a cualquier secta (“La semilla del diablo”). El cine fantástico y de terror está muy poblado de relaciones sentimentales que salen rana cuando el horror estalla en la vida de uno, como la violencia doméstica o una gravísima enfermedad, y en las que es tan importante la paranoia, la frustración, el desencanto que produce el paulatino alejamiento de la pareja, como la trama fantástica en sí, o incluso, llegado un punto del guión, pasa a ser más importante esta última. El problema de “Sick Girl” (titulo que hace referencia, espero, a la mutación de Misty, no a que las protagonistas sean lesbianas o frikis) es que no es así, la trama terrorífica no engancha de ninguna forma, el insecto no causa inquietud y la mutación tampoco. Al principio, como en medio o al final, sólo las chicas salvan la función, sólo la comedia romántica prevalece. Por eso esta película de Lucky McKee es una de las menos conseguidas de la primera temporada de la serie, con aciertos sólo parciales y por una cuestión de reflexión, tal vez, del carisma de “May” o del magnetismo de una actriz, Angela Betties. Y aún así, y por todo lo antedicho, es un eslabón pertinente en la corta carrera del director, es ni más ni menos que otra historia de maravillosas chicas raras. Una última prueba de lo que digo: este capítulo estaba en principio reservado para que lo dirigiera Roger Corman, y el personaje protagonista era un hombre llamado Ira Teeter, pero cuando Corman tuvo que renunciar a estar en la serie, y se hizo cargo de él McKee, Ira (nombre de varón) se convirtió en Ida (nombre de mujer). ¿Conseguirá McKee sorprendernos la próxima vez que trate de presentarnos a otra de sus chicas?
A los 26 años del clásico del cine de horror CARRIE de Brian de Palma, llego una nueva versión; que mas bien en mi opinión un remake (aunque el director asegura que es una nueva versión). Una adaptación para la televisión, con actuaciones de “reinas del grito” del nuevo cine de terror: Angela Bettis (May) y Katherine Isabelle (Ginger Snaps)
Argumento: Basada en la novela de Stephen King.
Carrie, una tímida adolescente que vive con su madre, una fanática religiosa, es el objeto de las burlas constantes de sus compañeros de instituto. Cuando la chica sufre un ataque de histeria al tener su primera menstruación en las duchas del gimnasio, una de las alumnas decide gastarle una macabra broma durante la fiesta de graduación. Lo que todos ignoran es que Carrie posee poderes telequinéticos.
Ficha Técnica Pais: Canada. Año: 2000 Duración: 132 min. Dirección: David Carson. Guión: Bryan Fuller según la novela de Stepehn King. Intérpretes: Angela Bettis, Patricia Clarkson, Katherine Isabelle, Rena Sofer, Kandyse McClure, Emilie de Ravin, Tobias Mehler, Jesse Cadotte, Meghan Black, Chelan Simmons, Jodelle Ferland
Esta nueva versión muestra parte de la infancia de Carrie y como ella destruye la ciudad después del baile de graduación. Con un final decepcionante y efectos especiales usados al máximo que hace que se vea muy obvia.